Hablamos de Mentoring en el Gigante Que Emerge

Hay momentos en la carrera profesional en los que trabajar más no es suficiente. Puedes tener disciplina, buenas intenciones y muchas ganas de crecer, pero aún así sentir que avanzas en círculos. Tomás cursos, lees libros, te esfuerzas en tu trabajo y aceptas nuevos retos, pero algo falta: dirección. Muchas veces, precisamente esa falta de dirección no nos deja progresar y en lugar de pedir ayuda, nos limitamos a intentar crecer por nosotros mismos, nos aferramos a la idea que tenemos que crecer solos, con nuestro propio esfuerzo y sin el apoyo de nadie, cuando en realidad las personas más exitosas del mundo utilizan precisamente el mentoring como una de las herramientas más poderosas para avanzar en su carreras profesionales.
Ese fue uno de los temas principales de la entrevista que tuve con mi amiga Lupita Garcia en su programa el Gigante que Emerge, Te comparto el enlace en este post para que puedas verlo y dejarme tus comentarios:
Qué necesitas hacer para aprovechar una mentoría
Tener acceso a un mentor no garantiza crecimiento. La mentoría funciona mejor cuando la persona que recibe guía también se prepara.
Llegar a una conversación sin preguntas, sin reflexión y sin seguimiento limita el valor del espacio. En cambio, cuando llegas con claridad, el mentor puede ayudarte mucho más.
Antes de una sesión de mentoring, conviene hacer una pausa y responder:
¿Qué decisión estoy tratando de tomar?
¿Qué situación quiero entender mejor?
¿Qué he intentado hasta ahora?
¿Qué resultado quiero lograr?
¿Qué tipo de feedback estoy dispuesto a recibir?
Mientras más específico sea el punto de partida, más útil será la conversación.
No es lo mismo decir “quiero crecer profesionalmente” que decir “quiero pasar de un rol operativo a uno más estratégico en los próximos doce meses y necesito entender qué habilidades debo fortalecer”. La segunda frase abre una conversación mucho más rica.
Después de la sesión, el crecimiento depende del seguimiento. Toma notas. Identifica una o dos acciones concretas. Ponles fecha. Luego vuelve con avances, dudas y aprendizajes.
El mentoring se vuelve poderoso cuando se convierte en un relación ganar-ganar:
Reflexionas sobre tu situación.
Conversas con alguien que puede darte perspectiva.
Tomas acción.
Observas los resultados.
Ajustas el plan.
Feedback constructivo
Actuas en consecuencia
Ese ciclo desarrolla criterio. Con el tiempo, empiezas a hacerte mejores preguntas incluso antes de hablar con tu mentor.
Ariel Bello Tapia
Mentor en Desarrollo Profesional y Patrimonial
Certificado AMIB – Asesor en Estrategias de Inversión (Serie 210)
Matricula: 167442
Ingeniero| Inversionista | Mentor | Autor



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